Guías
Artículos prácticos
El primer artículo de la sección trata de las fotos familiares. Dan ganas de enseñárselas a todo el mundo: a los abuelos, a los amigos, a los compañeros de trabajo. Pero es justo en las fotos de casa donde más a menudo se ven la dirección, el colegio, la rutina diaria y las caras de personas que no han pedido ser públicas. A continuación tienes unos pasos que te ayudan a compartir la alegría sin revelar de más.
Antes, el álbum familiar estaba en un armario y se abría para las visitas. Hoy puede abrirse para cualquiera que consiga el enlace, así que la decisión de «a quién se lo enseño» merece la misma reflexión que antes dedicábamos a decidir a quién invitar a casa.
Qué preparar antes
- Una carpeta aparte para las fotos que vas a enviar, para no tener que repasar todo el álbum cada vez.
- Una lista de destinatarios: qué familiares y amigos quieren de verdad ver las fotos y cómo les resulta más cómodo recibirlas.
- Saber dónde se activa y se desactiva en tu dispositivo el registro de la ubicación.
- Un acuerdo en familia sobre qué fotos de los niños se pueden enseñar fuera del círculo más cercano.
- Un lugar para los originales a tamaño completo, como el ordenador o un disco externo, donde se guarden aparte de las copias enviadas.
- Un poco de tiempo: las prisas son la principal razón por la que en la foto se cuela lo que no convenía enseñar.
Selecciona las fotos
Primero decide qué fotos merece la pena enviar. De una serie de tomas parecidas, quédate con una o dos de las mejores: a quien las recibe le gusta más una selección corta y a ti te resulta más fácil revisarla.
Ejemplo ilustrativo: después de un cumpleaños hay cuarenta fotos parecidas en el móvil, y al grupo familiar se envían seis: la tarta, los invitados y el cumpleañero sin la cara manchada.
Repasa todo el encuadre
Recorre con la mirada los bordes y el fondo. Busca placas con el número del portal, matrículas, documentos sobre la mesa, una pantalla con una conversación abierta y reflejos en ventanas y espejos.
Ejemplo ilustrativo: en una foto delante del portal, detrás de los niños se lee con claridad la dirección, así que antes de enviarla se recorta un poco.
Quita la geoetiqueta
Revisa las propiedades del archivo: si contiene coordenadas, bórralas o envía una copia sin metadatos. Para las fotos de casa, conviene tener desactivado el registro de la ubicación en la cámara.
Ejemplo ilustrativo: la foto del nuevo parque infantil del barrio se envía sin coordenadas para que no se pueda localizar la casa con ella.
Pregunta a quienes salen
Pregunta a los familiares y amigos adultos si les importa que otros vean la foto. A los niños mayores también conviene preguntarles: ya tienen su propia opinión sobre cómo salen.
Ejemplo ilustrativo: un adolescente pide que no se reenvíe la foto de la competición en la que se cayó, y la familia elige otra.
Prepara una copia
Para reenviar suele bastar una versión reducida en JPEG. Se abre rápido, no llena la memoria de quien la recibe y no contiene detalles que solo hacen falta para imprimir.
Ejemplo ilustrativo: antes de enviar a la abuela las fotos de las vacaciones se reducen de tamaño, y ella las abre en su vieja tableta sin esperar.
Elige el medio y el acceso
Un mensaje privado o un álbum compartido restringido es más seguro que una página abierta. Si envías un enlace, comprueba quién tiene acceso y no lo publiques donde lo puedan ver desconocidos.
Ejemplo ilustrativo: el álbum compartido de la graduación solo está abierto a las familias de la clase, no a cualquiera que tenga la dirección.
Conserva los originales
Pasa las fotos a tamaño completo a tu archivo de casa y haz una copia de seguridad. Las copias enviadas no sustituyen al original: están comprimidas y pueden desaparecer junto con la conversación.
Ejemplo ilustrativo: a final de mes, todas las fotos del móvil se pasan al ordenador y, de ahí, a un disco externo que se guarda en casa de los abuelos.
Revisa lo antiguo
De vez en cuando, repasa los álbumes y enlaces abiertos. Lo que tenía sentido enseñar hace unos años puede sobrar hoy, y es mejor restringir o borrar esa foto.
Ejemplo ilustrativo: antes de que el niño empiece el colegio, sus padres cierran un antiguo álbum abierto con fotos suyas en la bañera.
Errores frecuentes
- Enviar una foto nada más hacerla, sin mirar el fondo ni los bordes del encuadre.
- Creer que un enlace «para cualquiera que tenga la dirección» equivale a un acceso restringido.
- Dejar la geoetiqueta en fotos hechas en casa, en el patio o junto al colegio.
- Enseñar al gran público fotos de niños en bañador, llorando o en situaciones embarazosas.
- Publicar fotos de grupo sin preguntar a las personas que aparecen en ellas.
- Guardar la única copia del archivo familiar en un solo móvil.
- Borrar los originales pensando que basta con las copias enviadas.
Otras opciones
- En lugar de publicarlas en abierto, envía las fotos por mensaje privado o en un grupo familiar cerrado.
- Si prefieres no mostrar al niño, elige una foto de espaldas, de lejos o con detalles de la fiesta en lugar de su cara.
- Para los familiares mayores puedes imprimir unas cuantas de las mejores fotos: una foto en papel no necesita enlaces ni contraseñas.
- En vez de decenas de archivos sueltos, reúne un álbum pequeño y envíalo completo.
Compruébalo
- Solo se han elegido las fotos que de verdad merece la pena enseñar.
- Se han revisado el fondo y los bordes en busca de direcciones, documentos y reflejos.
- Los archivos no contienen las coordenadas del lugar de la toma.
- Las personas que aparecen saben que se va a publicar y están de acuerdo.
- Se han preparado copias reducidas para enviar.
- Está claro quién tiene acceso al enlace o al álbum.
- Los originales se han pasado al archivo de casa.
- El archivo tiene al menos una copia de seguridad fuera de casa.
Catálogo de artículos para lectores en español
Aquí iremos reuniendo artículos independientes sobre el uso seguro de imágenes: privacidad de las fotos, formatos y calidad, derechos sobre las imágenes y conservación del archivo fotográfico. Los escribimos expresamente para la versión en español de la guía y procuramos que cada uno se pueda poner en práctica el mismo día.
De momento, el catálogo solo incluye un artículo, el que tienes más arriba. Iremos añadiendo nuevos contenidos aquí a medida que estén listos.
En qué estamos trabajando
- Capturas de chats: qué tapar antes de enseñárselas a otra persona.
- Fotos de documentos de identidad: cuándo hace falta enviarlas de verdad y cómo hacerlo con más cuidado.
- La firma del autor en una imagen: cómo indicar la autoría sin estropear la foto.
- Fotos antiguas en papel: cómo digitalizar el álbum familiar sin perder nada.
- Búsqueda inversa de imágenes: cómo saber si alguien usa tu foto sin permiso.
Normas de la redacción
- Los artículos de este catálogo se escriben por separado para cada versión lingüística y no son traducciones.
- Algunos artículos enlazan a sitios de terceros, incluidos servicios de videojuegos; no controlamos su contenido, precios ni condiciones.
- No almacenamos archivos ni publicamos publicidad de servicios, aplicaciones o tiendas, clasificaciones, precios ni opiniones.
Te puede interesar
- Preguntas
Respuestas breves sobre geoetiquetas, calidad de imagen, formatos, derechos de autor y fotos de otras personas.
- Recorridos
Recorridos de lectura: revisar una foto antes de publicarla, fotos de niños y un archivo familiar sin pérdidas.
- Metadatos (en ruso)
Nota sobre una dirección antigua y resumen sobre metadatos: qué revela el archivo de una foto sobre la toma y cómo eliminarlo.
- Secciones
Los cuatro temas de la guía: privacidad de las fotos, formatos y tamaño de archivo, derechos sobre imágenes y conservación del archivo.
Fuentes
- Especificación del formato de metadatos EXIF (principios generales)
- Código Civil ruso, artículo 152.1
La información se presenta en líneas generales a la fecha de redacción. Los dispositivos y los programas se actualizan, así que los nombres de los ajustes y de los menús pueden ser distintos en tu caso. Los datos legales son solo una orientación general: ante un conflicto, lo mejor es consultar a un abogado.